Cómo el frío cambia la forma en que los clientes utilizan sus entornos bancarios 24/7
- 12 de febrero
- 2 minutos de lectura
A medida que bajan las temperaturas, el comportamiento de los clientes en los espacios bancarios, abiertos las 24 horas, cambia de forma que puede sorprender a las instituciones financieras. Los vestíbulos de cajeros automáticos y cajeros automáticos de pago (ITM), que funcionan sin problemas durante la mayor parte del año, suelen experimentar nuevas presiones durante los meses de invierno. Los tiempos de espera más largos, el aumento de la merodeo y los problemas de acceso inesperados pueden afectar rápidamente tanto la seguridad como la experiencia del cliente.
Estos desafíos no son aleatorios: son estacionales, predecibles y manejables si se implementan los sistemas adecuados.
Por qué el invierno genera nuevos riesgos en el sector bancario 24/7
El frío obliga naturalmente a la gente a quedarse en casa. Para muchas comunidades, los vestíbulos de cajeros automáticos e intermediarios se han convertido en lugares convenientes para calentarse, esperar el transporte o simplemente escapar del clima. Si bien es comprensible, este cambio puede generar preocupaciones operativas y de seguridad:
El merodeo aumenta , lo que afecta la comodidad del cliente y la seguridad percibida.
Las puertas se congelan, se atascan o no cierran , lo que crea vulnerabilidades de seguridad.
Los problemas de acceso aumentan , lo que genera frustración en los clientes e interrupciones del servicio.
Los intentos de skimming se vuelven más difíciles de detectar sin monitoreo en tiempo real
La iluminación y la visibilidad se degradan , especialmente durante las noches de invierno más largas.
Para los bancos y las cooperativas de crédito, la cuestión no es si estas condiciones ocurrirán, sino con qué rapidez y eficacia podrán detectarlas y responder a ellas.
La visibilidad y el control son los verdaderos diferenciadores
Gestionar entornos 24/7 en invierno requiere más que comprobaciones periódicas o respuestas reactivas. Exige estar al tanto de lo que ocurre en la entrada, en el vestíbulo y alrededor de los canales de autoservicio.
Sin datos en tiempo real, los equipos se quedan adivinando:
¿Un cliente no puede entrar porque la puerta está congelada?
¿Hay alguien que permanece demasiado tiempo en el vestíbulo?
¿Está la puerta entreabierta y crea un riesgo de seguridad?
¿Es la iluminación adecuada para la seguridad y la vigilancia?
¿Se está instalando o manipulando un dispositivo de skimming?
Estos son los momentos en los que la experiencia del cliente y la confianza en la marca están en juego.
Una solución diseñada específicamente para los desafíos operativos del invierno
El control de acceso de clientes minoristas de Parabit con detección de robo de tarjetas y monitoreo de instalaciones está diseñado específicamente para ayudar a las instituciones financieras a mantener entornos seguros, limpios y bien supervisados las 24 horas del día, los 7 días de la semana, incluso en las condiciones más duras.
Las capacidades clave incluyen:
Detección de merodeo integrada
Supervisión de puerta entreabierta/bloqueada
Alertas de fallos de entrada/salida de clientes
Programación de acceso anual (Abierto, Credencial requerida, Sitio cerrado)
Apertura remota de puertas a pedido
Supervisión de iluminación
Estos puntos de datos brindan a sus equipos la visibilidad y el control necesarios para responder rápidamente, reducir el riesgo y mantener una experiencia del cliente consistente.
Manteniendo la banca 24/7 verdaderamente 24/7
El invierno no tiene por qué interrumpir su estrategia de autoservicio. Con la monitorización y el control de acceso adecuados, sus entornos de cajeros automáticos e ITM se mantienen:
Seguro
Eficiente
Listo para el cliente
Alineado con los estándares de su marca
El clima frío puede cambiar la forma en que las personas utilizan sus instalaciones, pero no tiene por qué comprometer la seguridad ni la confiabilidad de su experiencia bancaria 24 horas al día, 7 días a la semana.